El 22 de septiembre de 2005, Taller Ecologista presentó en el Concejo Municipal de Rosario un proyecto de ordenanza de aprovechamiento de la energía solar para la producción de agua caliente. Durante la sesión del Consejo, Pablo Bertinat, miembro de la coordinación de Taller Ecologista, explicó los fundamentos, aspectos técnicos y el funcionamiento de los colectores solares. El entonces concejal Pablo Javkin, asimismo, disertó acerca de los alcances normativos de la mencionada ordenanza.
La propuesta de esta ordenanza es exigir que las nuevas construcciones edilicias, en una primera etapa pública y luego privada, incorporen sistemas de calentamiento de agua por energía solar. El objetivo es tratar de evitar el consumo de combustibles fósiles, que implican la profundización del efecto invernadero. De esta forma, Rosario sería una de las primeras ciudades en dar su aporte concreto a la lucha contra el calentamiento global, evitando emitir 2.000 toneladas de Dióxido de Carbono por año (T/CO2/año). Asimismo, nuestra ciudad estaría disminuyendo el consumo de gas, un combustible que ya escasea en nuestro país, que estamos importando y que va a ser cada vez más caro. La potencialidad de ahorro prevista es de la mitad del consumo de energía eléctrica del mes de una familia tipo.
Toda fuente energética nueva, necesita un apoyo de parte del Estado para poder entrar en condiciones de mercado. Para ello, la ordenanza prevé la creación de un fondo de incentivo que saldría del impuesto municipal al gas. Este fondo impulsaría la creación de las instalaciones solares, con el aditivo de que una fuente fósil será la que esté sosteniendo el desarrollo de una fuente renovable. Si bien no existen colectores solares térmicos construidos en la región, la ordenanza contiene una cláusula de compre local para impulsar el desarrollo de este tipo de equipamiento, y la creación de puestos de trabajo.
Este tipo de ordenanza se ha implementado en otros lugares del mundo, como en la región de Cataluña, con muy buenos resultados.