La energía solar absorbida por la Tierra en un año es equivalente a 20 veces la energía almacenada en todas las reservas de combustibles fósiles en el mundo. La energía solar es inagotable y muy accesible.
Una de las formas de aprovechamiento más sencillas y desarrolladas de la energía solar es su utilización para el calentamiento de agua. Esto se realiza a través de equipos denominados calefones solares, que pueden ser de diferentes características y aprovechan la energía del sol para calentar el agua para distintos usos, por ejemplo, el doméstico.
La incorporación de estos equipos frente a la actual escasez de gas, más la agudización a futuro de esta situación y su incremento de precio, hace que ésta sea una de las soluciones más fáciles, rápidas y efectivas que se puedan implementar en el camino para encontrar soluciones sustentables en el largo plazo.
Si hoy pudiésemos calentar la mitad del agua caliente que consume una familia tipo en un mes con energía solar, con el gas ahorrado, una central térmica podría generar, aproximadamente, la mitad de lo que esa misma familia consume de electricidad.
Cabe destacar que el calentamiento solar de agua sanitaria es una tecnología madura y ya utilizada en muchos lugares del mundo como Brasil, España, Alemania y China. En nuestro país existen muchos fabricantes de equipos y aún pueden desarrollarse más, con el aporte de un fuerte beneficio en la generación de empleo.
¿Cuáles son las ventajas de instalar un calefón solar hogareño?
Son seguros. No producen explosiones, quemadura ni electrocuciones.
Son silenciosos.
Tienen larga durabilidad, entre 15 y 20 años, una vida útil mayor a los sistemas de calentamiento convencionales.
Requieren bajo mantenimiento.
No producen gases tóxicos, cenizas u otro tipo de residuo.